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Los números no cuadran
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¡Buenos días!
Hoy es martes 7 de julio
México perdió contra Inglaterra, como muchos esperaban, pero por lo menos nos dejó una excusa perfecta para hablar de algo muy inglés: los John Smith. Resulta que en Reino Unido hay alrededor de 30,000 hombres registrados con ese nombre, al punto de que “John Smith” se usa casi como nosotros decimos “fulanito”.
4,500 muertos: el número que no cuadra
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH-RD) dijo que unas 4,500 personas han muerto entre 2018 y 2025 en supuestos "intercambios de disparos" con la policía, y que entre el 70% y el 75% de esos casos serían ejecuciones extrajudiciales. También denunció torturas durante interrogatorios y más de 700 jóvenes de entre 18 y 35 años ejecutados desde 2020.
Si esta cifra es así cierta, la Policía dominicana estaría matando, en promedio, a más de 560 personas cada año.
Lo que dicen los datos oficiales
Entre la Oficina Nacional de Estadística y los registros de la Procuraduría, el conteo de muertes por manos de la Policía es el siguiente.

Cuatro veces más
La suma del período 2018–2025 da alrededor de 1,155 muertes. O sea, que la cifra de la CNDH no es un chin más alta que la oficial, sino casi cuatro veces más alta. Faltan más de 3,300 muertos por explicar.
El argumento de la Comisión es que la Policía no revela todos los casos, y que por eso sus registros dan más que los oficiales. Eso es un argumento legítimo: la investigación Patrulla Letal, de Diario Libre, documentó ejecuciones reportadas como intercambios de disparos, incluyendo el testimonio de un agente que describió cómo montaban escenas del crimen con armas plantadas.
Lo que la propia CNDH decía antes
El problema es que la propia CNDH había dicho cuánto escondía el Estado según sus registros. Y no era tanto. En octubre de 2021, el mismo Manuel María Mercedes declaró a Diario Libre que, frente a las 538 muertes que reconocían la Procuraduría y el INACIF entre 2017 y agosto de 2021, los registros de ellos llegaban a unas 800 en ese mismo período, porque incluían casos que la Policía nunca reveló oficialmente.
Bueno, hagamos la cuenta con sus propios números. En 2021, la CNDH decía que al dato oficial le faltaba un 50% del número real: donde el Estado contaba 538, ellos contaban 800. Hoy, esa corrección pasó a ser de casi 300%: donde el Estado cuenta 1,155, ellos cuentan 4,500.
El salto que nadie ha explicado
Para que el 4,500 fuera cierto, tendría que haber pasado algo así: si de aquellos 800 casos de la CNDH restamos la parte del 2017, la Comisión contaba unas 600 muertes entre 2018 y agosto de 2021. Eso significa que en los cuatro años y medio que faltan — de septiembre de 2021 a diciembre de 2025 — se tendrían que haber producido casi 3,900 muertes: unas 870 por año.
Pero la propia CNDH reportó 189 casos en 2025, según dijo el mismo Mercedes, aunque su informe anual habla de 205. Es decir, la misma institución que dice que mueren 870 personas al año a manos de la Policía cuenta, año por año, menos de una cuarta parte de eso.
El dato de los 700 jóvenes tampoco cuadra
Mercedes dijo que la mayoría de las víctimas son jóvenes de 18 a 35 años, y que desde 2020 han sido ejecutados más de 700. Si ese grupo es la mayoría de las víctimas, 700 jóvenes en seis años implican un total cercano a 1,000 muertes en ese período, no las más de 3,000 que tendrían que salir de su propia cifra.
Otra cosa más que no cuadra es un estudio de la propia CNDH, publicado en febrero de 2013 y reseñado por Participación Ciudadana, donde se contabilizaron 4,069 muertes en 16 años (1997–agosto 2012), un período que incluye los años más letales de la Policía dominicana, que fueron los picos de más de 400 muertes anuales bajo la jefatura de Guzmán Fermín. La CNDH está afirmando ahora que en solo 8 años recientes murieron más personas que en aquellos 16, cuando todas las series anuales disponibles, incluidas las suyas, indican que la letalidad actual es menos de la mitad de la de aquella época.
Lo que sí es verdad
Nada de esto significa que el problema no exista. Aunque tomemos los números oficiales como ciertos, cosa que nadie quiere hacer porque se toman los reportes de la misma Policía y el Ministerio Público, vemos que el asunto es grave. Los datos del propio Estado dicen que el 2024 fue el peor año en una década con 227 muertes por acción policial (casi el triple que en 2021) y la tendencia va en en subida . Según los datos de la ONE, la Defensa Pública contó casi 800 muertes solo en los últimos cinco años.
Casos como el de La Barranquita, en Santiago donde mataron a cinco hombres en un supuesto enfrentamiento que testigos y familiares desmintieron, mostraron que la versión de la Policia no siempre se puede creer. Y la impunidad a los policías también está documentada: El documento de Patrulla Letal encontró que, de 1,844 casos reportados en prensa entre 2004 y 2019, solo 96 tenían constancia de haber llegado a la justicia.
¿Y entonces?
Hoy hay dos narrativas: la del Estado, que reconoce cientos de muertes por acción policial cada año, y la de la CNDH, que habla de miles. Lo difícil aquí es que la cifra que debería incomodar al gobierno es la suya propia, de casi 800 muertes en cinco años y subiendo. Mientras que la cifra de la CNDH, al no tener base ni con los registros de la propia Comisión, le regala al Estado el argumento más cómodo posible: descartar el reclamo completo por exagerado.
Hasta hoy, la Comisión de Derechos Humanos no ha publicado la metodología, la base de datos ni el desglose año por año que sostenga el 4,500. Su informe solo menciona un "monitoreo independiente” que habla de 4,575 muertes. El país no necesita una cifra más grande. Necesita una cifra que nadie pueda desmentir. Y esa, desgraciadamente, la tiene el Estado contándonos la historia que quieren que creamos.
Un lío mundial
Bélgica le ganó anoche a EE. UU. en los Octavos de Final del Mundial, pero ese es el partido más polémico de todo el torneo. Y no por lo que pasó en el terreno, sino por lo que pasó antes.
La tarjeta roja
El miércoles pasado, Folarin Balogun ––el goleador de EE. UU.–– recibió una tarjeta roja por pisarle el tobillo a un jugador de Bosnia. Aparte de ser expulsado, una tarjeta roja significa que el jugador queda automáticamente suspendido para el partido siguiente. Ese partido era el de ayer contra Bélgica.
Esas suspensiones no se pueden apelar, pero la FIFA dijo hace un par de días que Balogun sí podría jugar este partido. Aplicó el Artículo 27 de su Código, que permite que su comité disciplinario suspenda una sanción y ponga al jugador en “período de prueba” de 1 a 4 años.
Eso se usa muy raras veces. En un Mundial solo se había usado en 1962, cuando el brasileño Garrincha jugó una final habiendo sido expulsado. Pero en esa época no existía la suspensión automática, sino que el comité decidía caso por caso.
Un precedente más reciente se dio con Cristiano Ronaldo, a quien por un codazo en la fase de clasificación al Mundial le pusieron 3 partidos de sanción. Cumplió 1 antes de que empezara el Mundial, y los otros dos se los congelaron con el mismo Artículo 27, así que no se perdió ningún partido del torneo. Ahí la FIFA dijo que tomó en cuenta que Cristiano llevaba 225 partidos con su selección sin una sola roja.
Pero en un Mundial en proceso, nunca se había usado ese artículo para la suspensión automática.
La tarjeta Trump
El mismo Trump dijo que llamó hace unos días al presidente de la FIFA, y diciendo que ni sabía lo que era una tarjeta roja confirmó que solo “pidió” que revisaran la suspensión, porque (mostrando sus amplios conocimientos de fútbol) eso no era ni siquiera falta. Agradeció a la FIFA por corregir lo que llamó “una gran injusticia”.
¿Qué dijo Europa?
La UEFA (la Federación Europea de Fútbol) publicó un comunicado acusando a la FIFA de cruzar una línea que no se cruza. Bélgica intentó apelar antes del partido y se lo rechazaron como inadmisible; no por perder el argumento, sino porque ni siquiera tenía derecho a reclamar. Tampoco puede pedirle a la FIFA que publique por escrito en qué se basó la decisión. Los belgas quedaron en explorar otras opciones, incluyendo coger para el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Suiza. Pero al final tuvieron que jugar.
¿Y la FIFA?
Infantino, el presidente de la FIFA, salió a defenderse diciendo que los jueces de la FIFA son independientes y que eso mismo le dijo a Trump, y que además él recibe llamadas de jefes de Estado todo el tiempo. Para sumarle a la controversia, Infantino ha sido cuestionado desde hace tiempo por su relación con Trump. Más desde que le dio al presidente gringo un «Premio de la Paz» de la FIFA, en momentos que él estaba goloseando el Nobel.
OK, ¿y los juegos?
Con la derrota de EE. UU., ya los tres anfitriones del torneo quedaron fuera. Bélgica ahora va el viernes contra España, que ayer eliminó a Portugal en lo que muy probablemente haya sido el último juego de Cristiano Ronaldo en un mundial.
Hoy se definen los dos últimos equipos que estarán entre los últimos 8 que quedarán vivos. Argentina va contra Egipto a las 12 del mediodía, y Suiza juega contra Colombia a las 4 de la tarde.
Imagen del día

Visto en: Giz Modo
Esto es una cucaracha en un traje de buceo. No es IA, es real, y lo diseñaron científicos de Singapur y Japón para que las cucarachas puedan hacer misiones reales de búsqueda y rescate.
El traje tapa sus espiráculos (por donde respiran) y les bombea oxígeno a través de unos tubitos conectados a un pequeño generador químico. Así ellas pueden durar hasta 3 horas debajo del agua y así meterse debajo de escombros inundados ––por ejemplo, cuando hay lluvias después de un terremoto u otros desastres naturales–– a buscar señales de vida.
También deberías saber
Cosas de Erredé
Regresaron los cacerolazos. Anoche se escucharon los calderos en el Distrito Nacional, en protesta por las diferentes cosas que tienen a mucha gente incómoda ahora mismo. Por ejemplo, el Código Penal y sus amenazas contra la libertad de expresión o el abuso policial.
Vamos a ver con qué viene hoy la Cámara de Diputados, que convocó a la prensa a las 9 a. m. para “fijar posición con relación al Código Penal”. Eso lo hará la Comisión Coordinadora, en la que están los partidos políticos que tienen representación en la Cámara.
Mientras esperamos a ver qué va a anunciar la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (Andeclip) mañana sobre la posibilidad de dejar de coger todas las ARS, la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados (DIDA) les avisó que no pueden parar la atención a los afiliados de la Seguridad Social.
El director de la DIDA, Elías Báez, mencionó que las leyes 87-01 (Seguridad Social) y 42-01 (Salud) obligan a los prestadores a dar servicios continuos y de calidad, sin que los pleitos privados entre clínicas y ARS puedan causar una interrupción.
La Asociación de Profesores (ADP) dice que ilegal la resolución del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) que autorizó repartir más de 6 mil millones de pesos entre las pensiones de los maestros, y que beneficia a las AFP y los perjudica a ellos.
Ese es un dinero que estaba retenido desde el 2009 porque los profesores estaban al mismo tiempo en una AFP y en el sistema de pensiones del Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (Inabima). Dicen los profesores que los metieron a la fuerza en las AFP en el 2003, cuando la ley dice que todas sus pensiones debían manejarse en el Inabima.
La resolución manda parte del dinero devuelto a las AFP en vez de dejarlo todo en el Inabima, y la ADP está hablando hasta de ir a la justicia para reclamar eso.
La Oficina Nacional de Defensa Pública (ONDP) denunció a la justicia que en el destacamento de Alma Rosa hay 85 personas hacinadas en un cuartico que está diseñado solo para detenciones cortas. Descubrieron eso cuando fueron a hacer una inspección.
De los 85, hay 27 esperando sus medidas de coerción o que el Ministerio Público actuara, y 58 ya tenían medida de coerción pero seguían ahí porque no los habían trasladado a la cárcel. Dice la ONDP que eso está así mismo en otros destacamentos de la zona.
La Central Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT) ya está cobrando los aumentos que anunció la semana pasada. El pasaje subió entre 5 y 25 pesos en unas 36 a 42 rutas, entre urbanas de Santiago e interurbanas hacia varias ciudades del norte.
El Intrant dice que no autorizó nada y que solo ellos pueden fijar tarifas, según la Ley de Tránsito (63-17); amenazó a los transportistas con multas y pidió a la gente no pagar el aumento.
El problema es que el Intrant no explicó cómo va a fiscalizar eso: no dijo quién va a verificar que los choferes no cobren de más, cómo aplicaría las multas, ni qué pasajero se va a negar a pagar en plena ruta.
Gente en líos
La Policía suspendió a los 5 agentes que estaban en el operativo donde un disparo a quemarropa terminó quitándole la vida a Darlin Mercado Reyes, en La Guajimía de Herrera. Diego Pesqueira, el vocero de la Policía, dijo que hubo falta de “humanización” en el operativo.
El que dio el tiro, el cabo José Francisco Moreta, ahora está esperando que le canten medida de coerción. Antes de esto, ya llevaba dos suspensiones disciplinarias en menos de un año: una por no reportar que se le había perdido el bodycam, y otra por decir embustes sobre una herida de bala que recibió.
La familia de Darlin se constituyó en actor civil y demandó a la Policía, buscando una compensación económica por daños y perjuicios.

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